Veo con preocupación que algunos estudiantes no desarrollan las tareas o actividades pendientes para casa.
La tarea escolar refuerza
el aprendizaje, desarrolla hábitos de
estudio, fomenta la responsabilidad, la resolución
de problemas y la gestión del tiempo. Además, mejora el rendimiento académico.
El propósito de una tarea no es cumplirle
al profesor, ni tampoco llenar cuaderno. El contenido de la tarea debe ser
entendido y apropiado por el estudiante, y su acudiente es su apoyo para buscar,
interpretar y resumir la información.
Las tareas sirven como espacio familiar,
no se trata de buscarle y decirle al estudiante que copie.
Un estudiante que ha comprendido el tema
llega a clase con autoconfianza y
participa con seguridad.
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